<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"><channel><title><![CDATA[LA NACION - Opinión]]></title><category><![CDATA[Opinión]]></category><link>https://www.lanacion.com.ar</link><atom:link href="https://www.lanacion.com.ar/arc/outboundfeeds/rss/category/opinion/" rel="self" type="application/rss+xml"/><description><![CDATA[LA NACION - Opinión News Feed]]></description><lastBuildDate>Fri, 10 Jul 2026 14:10:34 +0000</lastBuildDate><language>es</language><ttl>1</ttl><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><item><title><![CDATA[La Argentina y la política como batalla por la totalidad]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-argentina-y-la-politica-como-batalla-por-la-totalidad-nid10072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-argentina-y-la-politica-como-batalla-por-la-totalidad-nid10072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Diego Serebrennik]]></dc:creator><description>La divergencia entre el país y sus vecinos más cercanos no tiene un origen cultural ni moral; responde, sobre todo, a condiciones históricas y geográficas</description><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 03:15:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>La divergencia política entre la Argentina y sus vecinos más cercanos –<b>Chile y Uruguay</b>– no tiene un origen cultural ni moral. Responde, sobre todo, a condiciones históricas y geográficas. Desde el punto de vista territorial, la Argentina es un país mucho más extenso y heterogéneo. Esa escala hizo mucho más compleja su integración política durante el siglo XIX y dio lugar a guerras civiles prolongadas y particularmente intensas. Conflictos comparables se registraron también en otros países extensos del continente –como Brasil, México o Estados Unidos–, donde disputas entre federalismo y centralismo y entre liberalismo y conservadurismo marcaron la construcción de la nación.</p><blockquote><p>La Constitución de 1853 fue un diseño institucional moderno</p></blockquote><p><b>Desde el punto de vista histórico, el Estado argentino se organizó</b> a partir de una arquitectura normativa particularmente ambiciosa. La Constitución de 1853 fue un diseño institucional moderno que buscó ordenar la vida política y económica con reglas avanzadas para la época. Pero ese diseño se aplicó sobre una sociedad todavía fragmentada, con fuertes desigualdades regionales y sin una clase dirigente suficientemente homogénea que internalizara tempranamente esas normas como un marco común de convivencia. Ese desfasaje entre ambición institucional y realidad social se amplió por dos procesos decisivos.</p><p><b>Por un lado, la inmigración europea masiva transformó la sociedad</b> argentina en pocas décadas, algo que no ocurrió en esa escala en los países vecinos. Millones de personas se incorporaron rápidamente al mercado de trabajo y a la expansión económica, pero sin una socialización cívica prolongada ni tradiciones políticas compartidas. Por otro lado, la Argentina alcanzó niveles de prosperidad relativamente tempranos. La exitosa inserción agroexportadora generó riqueza sin exigir una disciplina institucional equivalente a la que habían requerido otros procesos de desarrollo.</p><blockquote><p>El peronismo desplazó el eje de la legitimidad desde las reglas hacia la capacidad del liderazgo de realizar la justicia social</p></blockquote><p>En ese contexto, la política <b>tendió a organizarse como disputa por el acceso a la renta</b> antes que como administración de un orden común. El radicalismo se incorporó políticamente a esa nueva sociedad de inmigrantes mediante una relación personalista con el poder que convivió de manera tensa con el orden liberal formal. El peronismo profundizó y sistematizó esa tensión: convirtió esa mediación en principio político permanente y desplazó el eje de la legitimidad desde las reglas hacia la capacidad del liderazgo de realizar la justicia social.</p><p><b>En Chile y Uruguay la trayectoria fue distinta. También hubo economías</b> exportadoras, conflictos sociales e inmigración europea, pero en una escala menor y con procesos más graduales. La incorporación política de los sectores populares fue canalizada por partidos que aceptaron la legalidad como campo común de competencia. Allí el conflicto se institucionalizó; en la Argentina tendió a adquirir un carácter identitario.</p><blockquote><p>El desacuerdo no gira solo en torno a cuánto Estado o cuánta redistribución dentro de un marco compartido, sino sobre quién tiene autoridad para fijar el orden total</p></blockquote><p><b>De esa historia surge uno de los rasgos persistentes</b> de la política argentina: una polarización que no se limita a la discusión de políticas públicas, sino que con frecuencia se convierte todavía en disputa por definir qué es lo legítimo. Esto ayuda a explicar cómo se vive la política en la Argentina: el desacuerdo no gira solo en torno a cuánto Estado o cuánta redistribución dentro de un marco compartido, sino sobre quién tiene autoridad para fijar el orden total.</p><p><b>Las premisas ideológicas que estructuran</b> esa disputa ayudan a comprender su dinámica. El liberalismo argentino suele concebir la política como un sistema de reglas capaces de ordenar la realidad social. El populismo, en cambio, tiende a privilegiar la realización directa de la justicia social incluso si ello tensiona las condiciones económicas e institucionales que la sostienen. Ambas perspectivas expresan tensiones reales, pero en la práctica tienden a absolutizar su propio punto de partida.</p><p><b>El resultado es un efecto corrosivo: la deslegitimación sistemática del adversario</b>. El oponente no aparece como un actor con el que se alterna en el poder, sino como un obstáculo moral que debe ser desplazado. Cada ciclo político se vive como refundacional y cada derrota como intolerable.</p><blockquote><p>Nunca terminó de consolidarse un marco común plenamente aceptado por todos</p></blockquote><p><b>En términos comparativos, la disputa</b> argentina podría haber adoptado la forma de una dialéctica política más clásica, como la que se observa en Chile y Uruguay. Sin embargo, por las razones geográficas e históricas mencionadas, nunca terminó de consolidarse un marco común plenamente aceptado por todos, que le otorgara continuidad.</p><p>En esa <b>falta de piso, cada actor se ve empujado a radicalizar su propia premisa</b> <b>y a excluir</b> por completo la contraria. Reconocer la legitimidad del otro suele interpretarse como una claudicación. Paradójicamente, al absolutizar sus premisas y rechazar arreglos imperfectos, cada lado termina bloqueando las condiciones que permitirían alcanzar incluso los objetivos que dice defender. Por eso las tradiciones que intentaron introducir mediaciones –el radicalismo posterior a Yrigoyen o las corrientes reformistas del peronismo– nunca lograron consolidarse como ejes estables del sistema político.</p><p><b>La irrupción de Javier Milei puede leerse, en este marco, no solo como un episodio</b> de ruptura, sino también como un posible cambio en la lógica de la política argentina. Su discurso es marcadamente confrontativo, pero no se dirige primordialmente contra un partido adversario, sino contra lo que define como una forma agotada de disputa permanente por la legitimidad, condensada en la idea de “casta”: dirigentes que se mantienen en el poder sin producir resultados duraderos.</p><p><b>La novedad que su liderazgo sugiere –más allá de sus resultados– es la posibilidad</b> de combinar elementos que en la historia argentina tendieron a separarse: la encarnación personal del liderazgo, característica de la tradición populista, con la centralidad de reglas e instituciones asociada al liberalismo. La práctica política muestra la importancia de que ambas dimensiones –reglas y encarnación– estén en juego. Sin reglas, la encarnación se vuelve ruido. Sin encarnación, las reglas pierden representación social.</p><p>Si esa <b>combinación lograra proyectarse más allá de una figura individual </b>y ser asumida por diversas fuerzas políticas, podría abrirse una etapa distinta. En ese caso, la política argentina tal vez se acerque más a una dinámica conocida en muchas democracias: una competencia intensa y arraigada, sostenida por reglas comunes. La política argentina dejaría entonces de ser una batalla por la totalidad para convertirse en una competencia intensa y arraigada sostenida por reglas comunes.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[El Gobierno “madruga” a una oposición descoordinada, aletargada y fragmentada]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-gobierno-madruga-a-una-oposicion-descoordinada-aletargada-y-fragmentada-nid10072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-gobierno-madruga-a-una-oposicion-descoordinada-aletargada-y-fragmentada-nid10072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Sergio Berensztein]]></dc:creator><description>Superado el capítulo Adorni, el oficialismo formaliza un eventual relanzamiento y pone proa hacia el objetivo en el que concentrará sus esfuerzos: la reelección de Milei</description><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 03:14:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Superado el <b>insólito e inexplicable</b> capítulo Adorni, el Gobierno aprovechó el feriado del Día de la Independencia para formalizar un eventual relanzamiento y poner proa hacia el objetivo en el que concentrará sus esfuerzos: la reelección de Milei. La crucial relación con los gobernadores, la agenda parlamentaria, la política exterior (el Presidente sacrificó dos viajes la semana pasada en el altar de una interna política que necesitaba imperiosamente reordenar), el plan financiero hasta el final de la gestión. Desde ahora, lo que ocurra en el Gobierno y en la oposición debe ser tamizado por el prisma (necesidades, dudas, límites, negociaciones) que impone el próximo proceso electoral. Esto incluye un giro pragmático de Karina, tardíamente alineada con las propuestas impulsadas por su némesis, Santiago Caputo, que siempre alentó la concordancia con los gobernadores dialoguistas, aunque implicase resignar las ambiciones políticas (de construcción territorial para lograr una postergada autonomía) del ala más “purista” del Gobierno, que encabeza la hermana presidencial. Entretanto, las diferentes expresiones de una oposición sin candidatos, narrativas ni propuestas competitivas se entreveran en un laberinto: miran el avance del calendario y confían en el desgaste y las limitaciones del oficialismo, aunque la realidad les ratifica que no es suficiente para tener más posibilidades de forzar una alternancia. Algunos especialistas, sin temor a las obviedades, afirman que “la campaña que se viene será más fundamental” de lo habitual. ¿Apostar por un perfil que unifique experiencia y un programa económico heterodoxo, manteniendo el equilibrio fiscal para representar a los “perdedores” del modelo de “capitalismo salvaje”? ¿Alentar otra candidatura “a la Milei”, con atributos antiestablishment, que seduzca también a los nichos decepcionados con la experiencia anarcolibertaria, en particular por la corrupción? Para complicar el panorama, el Gobierno impulsa una más que incierta reforma electoral: apunta a instalar nuevos obstáculos en el complejísimo panorama que enfrentan quienes pretenden, con más o menos recursos y posibilidades, desafiar la continuidad de Milei.</p><p>Para <b>satisfacer el capricho de modificar el sistema de primarias abiertas</b>, simultáneas y obligatorias, ya sea por su eliminación o por una nueva suspensión “por única vez”, como ocurrió el año pasado, especialistas en derecho electoral tratan de compatibilizar con poca suerte el viejo sistema de colectoras con la casi flamante boleta única de papel (BUP). Recordemos que se trata de una muy rara excepción de interés por la calidad institucional en una administración caracterizada, en el mejor de los casos, por una desaprensión sobre esta cuestión clave para el desarrollo. De hecho, manosear el sistema electoral para satisfacer las prioridades del gobierno de turno es, con muy escasas excepciones, un clásico de la política vernácula, que incluye el riesgo no menor de que puede convertirse en un búmeran para quien lo avala. Uno de los pocos elementos positivos de la experiencia Cambiemos (2015-2019) fue su compromiso institucional, tal vez más retórico que efectivo, pero que tuvo hitos como la conformación de la Oficina de Presupuesto del Congreso, junto con la eliminación por decreto de las listas colectoras. Curiosamente, un gobierno con un gabinete integrado mayoritariamente por exministros de Mauricio Macri apoya sin remordimientos una clara reversión en la materia, con sistemáticas medidas que apuntan a la opacidad y la discrecionalidad en el manejo del poder, más allá de las constantes agresiones a la libertad de prensa y expresión. En el entorno de Patricia Bullrich aseguran que la senadora no está cómoda con esta iniciativa, lo que la distancia aún más del karinismo. Tampoco encuentra suficiente eco entre sus colegas de la Cámara alta, ni dentro ni fuera de su bloque.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/XSOCMJ33D5B3BETMAVCDZS3EJU.jpg?auth=ea0720a1645d3eb01858f4554f6ee1d0d141a78c057bcf8da5a9e1acfa1677bb&smart=true&width=1600&height=1066" alt="Tras participar del Tedeum por el Día de la Independencia en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, el presidente Javier Milei encabezó una reunión de Gabinete en Casa Rosada.

" height="1066" width="1600"/><p><b>Cabe preguntarse si la eliminación de las PASO no podría perjudicar</b> a Milei, sobre todo en el caso en que la dinámica de fragmentación que caracteriza al espectro del centro a la izquierda se extienda hacia la derecha del universo político-electoral. Mauricio Macri había prometido que Pro “va a tener candidato propio en 2027”. Y varias fuerzas de extracción liberal (“viudas y huérfanos” de LLA), alejadas por cuestiones doctrinarias o por el rechazo al personalismo de los hermanos Milei, buscan canalizar esa insatisfacción en una potencial candidatura, aunque sea “testimonial”. Tal vez no tengan chance de lograr un resultado promisorio, pero podrían alejar al Gobierno de su pretensión máxima: ganar en primera vuelta. “Ojo que el peronismo también juega y tiene alguna experiencia exitosa en eso de apoyar candidatos de derecha para dividir ese voto”, recordaba con una sonrisa irónica un exministro de Alberto Fernández en obvia alusión al actual presidente. Por su parte, Victoria Villarruel aprovechó la visibilidad que le dio su presencia protocolar en Tucumán para enviar un misil a la línea de flotación de la narrativa oficial: dijo que le “gustaría ser la persona que sirva a los argentinos”.</p><blockquote><p>En esta Argentina hay ganadores y perdedores</p></blockquote><p>El Gobierno <b>confía en que la recuperación de la economía será el principal motor</b> de la reelección. La oposición espera lo contrario. Ambos tienen argumentos convincentes: en esta Argentina hay ganadores y perdedores, sectores que experimentaron una mejora significativa y otros que se sienten peor y objetivamente lo están. Todos se benefician de la desinflación (que apareja un gran bonus electoral) y una sólida mayoría valora el nuevo paradigma en seguridad ciudadana. Pero la preocupación por el ingreso, el trabajo (estabilidad y calidad) y la falta de perspectiva de mejora de corto y mediano plazo domina la conversación pública en materia económica en los grandes centros urbanos.</p><p>La oposición debería <b>tener alguna ventaja inicial para capitalizar</b> este estado de cosas, por el desgaste que implica la gestión de gobierno y porque en América Latina (y en otras democracias) la tendencia es a la alternancia en el poder. También, porque es evidente que los sectores de mano de obra intensiva son los que más sufren en términos relativos: la vieja industria (ligada a la sustitución de importaciones), el comercio (afectado por las importaciones y la modificación en los canales de venta a favor del comercio virtual) y muchos servicios (por la caída del ingreso). Pero no deben menospreciarse la mencionada desinflación, la liberación del cepo para las personas físicas y la gradual recuperación del crédito. “Verás de aquí en adelante un conjunto de medidas que, sin comprometer los <i>fundamentals</i>, están orientadas a mejorar gradualmente la situación de varios nichos del electorado”, advierte un legislador oficialista. ¿Alcanzará para recuperar los votos perdidos entre la segunda vuelta de 2023 y las elecciones del año pasado? “No es necesario”, opina un consultor norteamericano que sigue la política nacional. “Con superar el 40% y dividir a la oposición, Milei puede lograr su objetivo… y no está muy lejos”.</p><p><b>Con paciencia casi oriental, uno de los precandidatos que planea acelerar </b>su proyecto a partir del mes próximo desliza: “En el mejor de los casos la recuperación del consumo será tenue y en pocas regiones. Y la dolarización de carteras pondrá una vez más de manifiesto que todo lo que hizo Milei está atado con alfileres… el partido de fondo aún no comenzó”. Puede que tenga razón, pero si algo ratifica este ciclo de Milei, es lo peligroso que resulta llegar al poder sin un programa de gobierno bien diseñado, un equipo versátil y experimentado y una estrategia de implementación pragmática y consensuada.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/7CFOHRIJONCGJDLSGPPUVPXWNI.jpg?auth=52e81d2f3194fdfa9edf5993f78ae8d53993b43d3a99e46bf8344edb0871a36c&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333" type="image/jpeg" height="1333" width="2000"><media:description type="plain"><![CDATA[Javier Milei]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alfredo Sábat</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Hidrovía: otra licitación errada y con un peaje mayor]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/editoriales/hidrovia-una-licitacion-errada-con-un-peaje-mayor-nid10072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/editoriales/hidrovia-una-licitacion-errada-con-un-peaje-mayor-nid10072026/</guid><description>Lamentablemente, no se puede considerar que el tercer intento de adjudicación haya sido correcto ni  resultado exitoso</description><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 03:10:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Editoriales]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>El proceso de un nuevo concesionamiento del dragado de la <b>Hidrovía</b> estaría finalizando con la adjudicación a la empresa belga <b>Jan De Nul</b>. Es la misma que se desempeñó en esa tarea desde 1995, aunque en esta nueva etapa con un cambio de su socio local. <b>Este es el tercer intento licitatorio luego de dos fracasos</b>. El último bajo responsabilidad del actual gobierno. El organismo responsable es la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (<b>Anpyn</b>), que ha tenido el asesoramiento y la supervisión de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo (<b>Unctad</b>, por sus siglas en inglés). Los fracasos anteriores y la necesidad de asegurar transparencia impulsaron al Gobierno a convocar este asesoramiento. Pero lamentablemente no se puede considerar que haya sido correcto ni que este tercer intento haya resultado exitoso. El peaje resultante que se aplicará en la nueva concesión, si bien menor al actual, <b>será superior al posible</b>. Además, debido a un criticable diseño del proceso licitatorio se restringió la competencia y aunque no se hubiera querido <b>hay motivos para argumentar un direccionamiento</b>.</p><p>Se pueden señalar varios aspectos que contribuyeron a los fracasos anteriores y que no se corrigieron. Por ejemplo, no se dividió la concesión en dos o más tramos, lo que era técnicamente posible y conveniente. Por esa razón <b>se excluyó de la competencia a un número significativo de empresas internacionales de dragado</b>. Se insistió en combinar la calificación técnica con la cotización del peaje de cada oferente. Lo lógico para obtener el mejor resultado y transparencia hubiera sido precalificar y recibir cotizaciones competitivas del peaje de todas aquellas empresas que estuvieran en condiciones técnicas y de solvencia para garantizar el cumplimiento. Para peor, en esta última licitación el pliego fijó un límite mínimo al peaje por cotizar, cuando <b>era evidentemente posible una cotización más baja</b>. Los asesores internacionales de la Anpyn argumentaron inexplicablemente que de esa forma se evitarían “<b>ofertas temerarias</b>”. Para evitar esa eventualidad se exigen garantías y se precalifica a los aspirantes a participar. De no ser así no podría haber licitaciones de obras o servicios públicos por competencia de precios.</p><p><ln-info-responsive post-id="411" id="ln-info-responsive-411" style="display:block;"></ln-info-responsive>    </p><p>Se determinó el puntaje final de cada oferente combinando la calificación técnica con una puntuación basada en la diferencia de cotización respecto del peaje mínimo. En la puntuación técnica se valoraba significativamente la operación sobre vías navegables extensas del tipo de la Hidrovía, lo que dio ventajas al anterior concesionario. Por otro lado, al ser el peaje mínimo ya alto y rentable y que la puntuación económica castigaba exponencialmente la diferencia cotizada sobre él, se aseguraba que todos los oferentes cotizaran el mínimo y que solo la puntuación del sobre técnico definiría la adjudicación. Así resultó finalmente y se confirmó en los hechos. <b>La concesión por los próximos 25 años se adjudicó a Jan de Nul, el anterior concesionario.</b></p><p>Cuando se conoció el proyecto de pliego a fines de 2025 resultaba evidente cual sería el ganador. Esto desalentó a potenciales oferentes. El 15 de diciembre de 2025, LA NACION publicó un editorial titulado “<a href="https://www.lanacion.com.ar/editoriales/privatizacion-de-la-hidrovia-esta-vez-hacerla-bien-nid15122025/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/editoriales/privatizacion-de-la-hidrovia-esta-vez-hacerla-bien-nid15122025/">Privatización de la Hidrovía. Esta vez hacerla bien</a>”, señalando esas deficiencias y otras para que fueran corregidas. No fueron tenidas en cuenta y el llamado a presentar ofertas se hizo con aquel objetable pliego.</p><p>Un nuevo editorial “<a href="https://www.lanacion.com.ar/editoriales/hidrovia-un-nuevo-fracaso-nid25032026/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=22715918156&amp;gbraid=0AAAAAoiVr8RTIlCVvJmhc5QfUoHmN8wJS&amp;gclid=CjwKCAjw6rfSBhAqEiwA_yocpsazL0p1Qx_l-fdJBCfUo29-hMycOfu3KBarXlt6e8o0bP6kpj034BoCq0MQAvD_BwE" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/editoriales/hidrovia-un-nuevo-fracaso-nid25032026/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=22715918156&amp;gbraid=0AAAAAoiVr8RTIlCVvJmhc5QfUoHmN8wJS&amp;gclid=CjwKCAjw6rfSBhAqEiwA_yocpsazL0p1Qx_l-fdJBCfUo29-hMycOfu3KBarXlt6e8o0bP6kpj034BoCq0MQAvD_BwE">Hidrovía: un nuevo fracaso</a>” fue publicado por el 25 de marzo pasado luego de la apertura y recepción de solo dos ofertas, de <b>Jan De Nul</b> y de <b>DEME Dredging International</b>. Un tercer oferente, <b>DTA Engenharia</b> fue excluido al no integrar la garantía de oferta. <b>Ya eran entonces evidentes las consecuencias vaticinadas</b>. El peaje cotizado por ambas ofertas fue el mínimo del pliego y Jan de Nul recibió la mayor puntuación técnica.</p><p>Hubo diversas críticas y objeciones. La más significativa fue la de la <b>Procuraduría de Investigaciones Administrativas</b> que señaló graves irregularidades en la confección del pliego. El principal argumento esgrimido por el Director de la Anpyn era que el peaje se reduciría respecto del actualmente vigente. Nada decía respecto de que esa reducción podía ser mayor, sino que sostenía que sus cálculos de costos y rentabilidades eran correctos y ajustados.</p><p>DEME había advertido en su presentación que su tarifa de peaje podría haber sido menor, pero que respetaba las condiciones del pliego para no quedar fuera del proceso. Después de que el Gobierno anunciara la preadjudicación a Jan De Nul, DEME presentó una carta formal proponiendo la aplicación del <b>Régimen Nacional de Iniciativa Privada</b> ofreciendo una reducción del 17% del peaje mínimo. Esto era concreto y no presunciones. Sin embargo, el Gobierno no dio curso a esa nueva propuesta.</p><p>Los principales usuarios de la Hidrovía son y serán los productores agrícolas y mineros, tanto de la <b>Argentina </b>como de <b>Paraguay</b>, <b>Bolivia</b> y <b>Brasil</b>. Tratándose de mercaderías cuyos precios están determinados en mercados internacionales, la modificación del peaje en la Hidrovía se traslada íntegramente a los productores. Ese 17% implicará <b>un sobrecosto del orden de 200 millones de dólares anuales</b>. Llama la atención que no hayan surgido protestas de las entidades representativas del agro por este proceso defectuoso que finaliza en un peaje más alto del que pudo lograrse. Tal vez hayan sopesado otros objetivos como la reducción de las retenciones, que tiene un peso mayor, o que no conviene demorar más los trabajos de profundización de la Hidrovía. No obstante, no puede dejar de señalarse que, en la búsqueda de competitividad, un solo centavo vale.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/MPPGN6SRYJBFFPOSTZWILC4M7Y.jpg?auth=be2cf9a1abb9e3d90aa5a3b757ab22c3f5744dc1066340439e20ffbb8dc702dd&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333" type="image/jpeg" height="1333" width="2000"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[La sombría transparencia que Milei proyecta sobre la casta]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-sombria-transparencia-que-milei-proyecta-sobre-la-casta-nid10072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-sombria-transparencia-que-milei-proyecta-sobre-la-casta-nid10072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Bilotta]]></dc:creator><description/><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p><b>Diego Santilli</b> comparte con el resto del oficialismo un nuevo pico de euforia. La salida de <b>Manuel Adorni</b> del gobierno coincidió con la aparición de indicadores alentadores en la economía. La construcción mejoró su actividad en junio y hay expectativas de que la inflación recupere su tendencia a la baja. Nada de eso, sin embargo, basta por ahora para lograr que los gobernadores contribuyan a la reelección de Javier Milei. La prioridad en la que trabaja el nuevo jefe del Gabinete. </p><p>Santilli propone suspender las PASO por este año y desdoblar las elecciones para no interferir con la continuidad de los gobernadores en el poder. El oficialismo contribuiría a su estabilidad con un candidato sin posibilidad de derrotarlos. A cambio, los gobernadores deberían adherir con sus listas de diputados nacionales a la reelección de Milei. El problema con el que choca Santilli es la desconfianza de los gobernadores por anteriores promesas incumplidas. Es un obstáculo difícil de sortear, aún si Santilli mantuviese intactas las cualidades persuasivas que deslumbraron a <b>Mauricio Macri.</b> “Pensé que no había nadie más chupamedias que <b>Hernán Lombardi</b>. Pero el Colorado demostró que estaba en un error”. El expresidente lo describió con una calificación menos contemplativa, según quienes aseguran haberlo escuchado tras la histórica reunión con Milei en Acassuso. </p><p>Son los convencidos de que Santilli apeló a esas habilidades para escalar en la burocracia libertaria y que sobrevive gracias a ellas. De ser cierto, este panorama justifica el razonamiento obvio de los gobernadores. Si fueron defraudados antes, por qué sería distinto ahora. Sobre todo cuando Milei priva de la caja de herramientas completa a quien designan para negociar con ellos. Hasta que la realidad demuestre lo contrario, el flujo de fondos frescos que les interesa, y que precisan, dependen del Ministerio de Economía. </p><p>Mendoza es el caso al que apelan para justificar la sospecha de una nueva traición. Milei tiene una aceptación de más del 50 por ciento en esa provincia y a un candidato competitivo como <b>Luis Petri</b>. Alfredo Cornejo no tiene reelección y carece de un dirigente en condiciones de retener el gobierno. <b>Ullpiano Suárez </b>podría obligar a Cornejo a beber el peor jarabe. El intendente de la ciudad de Mendoza no pertenece a su reducido círculo de confianza en la UCR. </p><p>Suárez tiene un nivel de aceptación mayor al de <b>Andrés “Peti” Lombardi</b>. El presidente de la Legislatura y delfín del gobernador, es casi un perfecto desconocido. Nadie sabe cuánto puede prosperar la oferta a Cornejo de <b>Martín </b>y <b>Eduardo Menem</b>. Los cortesanos favoritos de Karina le propusieron que Lombardi comparta fórmula con <b>Amalia Salafia</b>, vicerrectora de la Universidad Maza. La incorporación de Salafia implicaría un acuerdo para competir con lista única. ¿Aceptaría la UCR ese acuerdo? ¿Y Petri? </p><p>La marcha de este tipo de experimento dependerá del éxito de la economía. Igual que la reelección de Milei. Sustentada en una imagen superior a la del AMBA en provincias como Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, donde el humor social en sus centros urbanos está atado a la producción en actividades primarias. Macri recibió de la mayoría de esos gobernadores el reclamo de ser candidato a presidente. A todos les exigió que antes hagan pública su voluntad de respaldarlo. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/7WMBRT2BBZC3VJ2UR3V6RWWD7U.jpeg?auth=69f8ba7e5c3d76b7df82c1dcdc386b74f53ce78bcd6e0d67cc7d49882bff7c01&smart=true&width=1600&height=1068" alt="Santilli con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro" height="1068" width="1600"/><p>En una evolución de la habilidad a Santilli, varios intentan tomar distancia del gobierno pero con la prudencia de no desairarlo. <b>Maximiliano Pullaro</b> le sinceró a Macri las reservas de ese grupo. El temor a que abandone su oposición a Milei si negocia alguna ventaja para retener el gobierno de la ciudad. Aún si lo consiguiera, sería insuficiente. El expresidente no dialoga desde hace seis meses con su primo Jorge Macri. El jefe de Gobierno lanzó su reelección sin convenirlo primero con su pariente. </p><p>Esta falta de comunicación elemental agiganta el rol de <b>Daniel Angelici.</b> A quien ambos le confiaron el rol de albacea, no solo para que administre la ciudad en esta crisis, también para colaborar el resolverla. El nivel de conflicto es tal que no solo amenaza mellar el prestigio de Angelici como negociador. También el que acumuló como jefe. Es lo que sugieren quienes le reprochan a <b>Cristian Gribaudo</b> sus inasistencias a la Legislatura. Gribaudo es el secretario administrativo. El área a cargo de ejecutar el presupuesto de ese cuerpo. Maliciosos que no faltan le atribuyen sus ausencias a un supuesto síndrome de abstinencia. Angelici puso a recortar gastos a quien viene de finalizar su mandato como senador en la Legislatura bonaerense. En apariencias, una tarea traumática para quien viene de ser senador en la Legislatura bonaerense. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/XYZE7HGESVF6THWFBIEY3XFIEA.jpg?auth=cda35a46967967ff6154ea7fdb9bb64f44cdf40bed617e29ef4ab76477522ffd&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Martín Llaryora y Mauricio Macri" height="1333" width="2000"/><p>De existir, este tembladeral es la mayor certeza que tiene <b>Jorge Macri</b> para su reelección. Su entorno está convencido que tras la caída de Adorni, el oficialismo y el Pro no tienen otro candidato en condiciones de superarlo. Una simplificación llamativa. Igual que quienes confunden la llegada de <b>Hernán Lacunza</b> al Banco de Córdoba con un acuerdo electoral entre <b>Martín</b> <b>Llaryora </b>con <b>Mauricio Macri. </b></p><p>La urgencia de Llaryora para convocar al economista es bien otra. Precisa de profesionales para despolitizar el perfil crediticio de ese banco. La misma razón por la que designó a <b>Ércole Felippa</b> en su directorio. Filippa es titular de la empresa láctea Manfrey. Pero están también quienes aseguran que lo que se pretende es atenuar, o disimular, la influencia de <b>Juan Manuel Cid.</b> Un aparente émulo de Horacio Miró, el empresario que se inició como operador con <b>Juan Manuel de la Sota</b>, pero cuyo expertise trascendió las fronteras de Córdoba. Una canallada para quienes conocen a Miró y califican a Cid como un personaje de cabotaje. Todas, seguramente, fabulaciones infundadas. Pero que entregan indicios del antídoto contra la casta que todavía encarna Milei. A pesar de casos como el de <b>Guido Giana</b>, uno de los entrepreneurs surgido de la inagotable cantera de entrenamiento en la función pública cuya administración se atribuye a <b>Federico Salvai </b>y <b>Gustavo Ferrari</b>. El jefe del Gabinete y ministro de Justicia de <b>María Eugenia Vidal.</b> </p><p>El gobierno en el que Giana se adiestró en la gestión de filiales del PAMI en la zona Sur del conurbano. Y el antecedente que cautivó a <b>Santiago Caputo</b> para convertirlo en viceministro de Mario Lugones en la cartera de Salud. Auditado casi amistosamente por personal que abandonó el Ministerio de Justicia con la renuncia de <b>Sebastián Amerio. </b></p><p>Una de las tantos comentarios injuriosos que circulan por la Casa Rosada es que Giana adujo motivos personales para renunciar a su cargo luego de el último de estos arqueos. El sumario iniciado a la fiscal Raquel Almada en Santa Fe sería otro ejemplo del efecto de la proyección sobre caudillos feudales de la misma sombría transparencia. Almada resolvió dejar libre y sin imputar cargos a <b>Matías Belloso</b>, sorprendido con un arma de fuego sin registrar en Granadero Baigorria. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/PQ63H4URVRHYRGPBVHJXFXKT5Y.jpg?auth=0887c9425f805ce8dc6308b2c03d4cdcac3c29a1923875892b454ac62c44a699&smart=true&width=544&height=680" alt="Matías Belloso" height="680" width="544"/><p>Matías es el hijo de <b>Gonzalo Belloso</b>, presidente de Rosario Central. El club fue premiado por <b>Claudio “Chiqui” Tapia</b> con un título por el que no compitió. Almada contravino una orden expresa del Ministerio Público de la Acusación (MPA), para investigar a quienes portan armas sin registrar. <b>Fausto Carbajo</b> estaba con Belloso cuando fue detenido. Carbajo está denunciado por extorsión vinculada al juego clandestino, una actividad ilegal controlada en Rosario por Los Menores. La banda que le disputa a la de Los Monos el control del narcomenudeo. Una muestra del entrecruzamiento entre dos actividades ilegales, ocurre un mes después de la licitación del juego online. Como siempre, abierto a rumores suspicaces. Uno de ellos ubica de turista en el mundial de fútbol a <b>Daniel Di Lena,</b> titular de la Lotería de Santa Fe, mano derecha de Pullaro y responsable del proceso de licitación del juego online. </p><p>Las apuestas oficiales lograron lo que parecía imposible. El acercamiento entre <b>Axel Kicillof</b> y Martin Insaurralde. Acusado por el socio de <b>Angelici</b>, <b>Daniel Mautone</b>, del benefactor de Boldt para explotar hasta 20246 los casinos de Mar del Plata, Miramar y Tandil. Esta novedad coincidió con la intervención de un grupo de intendentes a favor de Kicillof en su disputa interna con Cristina. </p><p>Es lo que hicieron <b>Marisa Fassi</b> (Cañuelas) <b>Federico Otermín </b>(Lomas de Zamora), <b>Federico Achával</b> (Pilar), <b>Nicolás Mantegazza </b>(San Vicente), <b>Gastón Granados </b>(Ezeiza), <b>Juan García </b>(Dolores) y <b>Federico Susbielles </b>(Bahía Blanca), quienes reconocen como líder a Insaurralde. No está claro si el nombre adoptado, “grupo AFA”, es una decisión desafortunada o una adhesión irrestricta a Tapia, designado titular del Ceamse por Kicillof. </p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/ZFMJC5A6B5GIHLB6OA76PHAVGM.jpeg?auth=bf0ddca893d9750c29a5b50318d0f4544d96c856205ffc6ef20bf123bfc86cc6&amp;smart=true&amp;width=4160&amp;height=2773" type="image/jpeg" height="2773" width="4160"><media:description type="plain"><![CDATA[Javier Milei, en Tucumán, junto a gobernadores Gustavo Saénz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Claudio Vidal (Santa Cruz), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan), Ignacio Torres (Chubut), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén), Elías Suárez (Santiago del Estero) y el anfitrión Osvaldo Jaldo y funcionarios nacionales]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Reconocer a nuestros médicos]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/editoriales/reconocer-a-nuestros-medicos-nid10072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/editoriales/reconocer-a-nuestros-medicos-nid10072026/</guid><description/><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Editoriales]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Luego de una encuesta realizada en 2024, el Observatorio de Violencia de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (<b>Femeba</b>) informó que “<b>el 44%</b> de los profesionales médicos manifestó haber sufrido un hecho de violencia y el <b>7%</b> padeció un hecho de violencia física durante sus horas de servicio”. Los ataques –que también son una realidad en la Ciudad- involucran mayoritariamente a profesionales mujeres, pero no distinguen entre empleados y afectan también a la infraestructura edilicia. La frecuencia se eleva en las guardias médicas ante las largas esperas, los pacientes víctimas de adicciones y las condiciones que impone un sistema de salud colapsado por alta demanda. <b>El maltrato verbal </b>también es otra forma de agresión explícita de las que los médicos son víctimas frecuentes. El impacto se extiende a toda la organización, alterando la eficiencia y con efectos que se extienden en el tiempo.</p><p>Lamentablemente, la lista de violencias que nuestra sociedad ejerce sobre los médicos es mucho más larga. El sistema no reconoce con sueldos dignos los años de formación y experiencia, valores paupérrimos que, además, se liquidan en cómodas cuotas varios meses después de brindada la prestación. Como resultado, <b>el pluriempleo y la sobrecarga son inevitables</b>.</p><p>La falta de insumos e instrumental en ámbitos mayormente públicos también conspira contra la calidad del trabajo, además de repercutir sobre los pacientes. La cantidad de personas para atender en apretados cronogramas es tan estresante y agotadora como las guardias multiplicadas para los más jóvenes. Demás está decir que, al igual que en muchas otras profesiones, se ven obligados a s<b>eguir trabajando más allá de su edad jubilatoria</b>.</p><p>El doctor<b> Roberto Borrone</b> citaba en un reciente artículo los resultados de una encuesta entre 2920 médicos argentinos difundida en el último <b>Congreso Argentino de Cardiología</b> con un <b>48%</b> que admitió que no volvería a elegir la medicina como profesión y un <b>65% </b>que se reconocía víctima de <i>burn out</i>.</p><p>Organizaciones médicas y referentes del sector han venido advirtiendo sobre el deterioro del sistema de salud pública, el vaciamiento de las residencias médicas y el éxodo de profesionales. La falta de incentivos amenaza a especialidades críticas como medicina general, pediatría y terapia intensiva. Profesionales que se han formado en el país, que han ganado aquí su experiencia, aspiran a una mejor calidad de vida a la que pueden acceder en el exterior.</p><p>Resulta ilusorio pensar un sistema de salud eficiente que se sustente sobre estas endebles bases. La crítica situación demanda serias y urgentes revisiones. Estado, obras sociales, prepagas y una sociedad que no dimensiona debidamente la gravedad del problema deben llamarse a la reflexión y el debate para rediseñar un escenario cuyo presente ya marca la gravedad del futuro.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/P6FF4DP77VH5JPAQF46EMPAADQ.jpg?auth=bad75d42627667f1eab57a96f912e6518714206ab55c659e3b7c86aa9cfb3bca&amp;smart=true&amp;width=3840&amp;height=2160" type="image/jpeg" height="2160" width="3840"/></item><item><title><![CDATA[Cuando el corazón se convierte en el protagonista de la conversación]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/cuando-el-corazon-se-convierte-en-el-protagonista-de-la-conversacion-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/cuando-el-corazon-se-convierte-en-el-protagonista-de-la-conversacion-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Carolina Santillán]]></dc:creator><description/><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 20:16:07 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Hay momentos en los que una emoción colectiva logra algo poco frecuente: ordenar la conversación de todo un país alrededor de una misma idea. En las últimas horas, después de otro partido cargado de tensión de la Selección Argentina, el protagonista no fue solamente el resultado. <b>También lo fue el corazón</b>.</p><p>Los portales de noticias hablaron de<b> sufrimiento, de infartos futboleros y de emociones al límite</b>. En las redes sociales aparecieron miles de memes sobre la presión arterial, la taquicardia y los nervios de los hinchas. Médicos y cardiólogos se sumaron con humor a la conversación, recordando que el estrés y la ansiedad también tienen efectos reales sobre nuestro organismo. Incluso quienes habitualmente no hablan de salud participaron del mismo intercambio, demostrando que el fútbol tiene una capacidad única para instalar temas que atraviesan a toda la sociedad. Eso dice mucho de los argentinos.</p><p>Vivimos el deporte con una intensidad difícil de explicar. Nos emocionamos durante el himno, sufrimos cada ataque rival, festejamos cada gol como si fuera el primero y sentimos que, durante noventa minutos, <b>el corazón marca el ritmo del país</b>. Esa forma de vivir el fútbol habla de nuestra identidad, pero también nos recuerda algo importante: las emociones tienen un impacto concreto en nuestro bienestar.</p><p>No se trata de dejar de sentir. Todo lo contrario. La pasión es una de las cosas que más nos representan como sociedad. El desafío es aprovechar estos momentos para incorporar una conversación que muchas veces queda relegada: <b>la del cuidado cotidiano</b>.</p><p>Cuando miles de personas hacen chistes sobre “sobrevivir” a un partido o preguntan en redes sociales si la Selección debería tener un cardiólogo acompañando a los hinchas, detrás del humor aparece una realidad conocida por los especialistas. Durante situaciones de alta tensión emocional <b>aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial de manera transitoria</b>. Para la mayoría será solamente una anécdota. Para otras personas, especialmente aquellas con factores de riesgo cardiovascular, puede ser un llamado de atención.</p><p>Lo interesante es que esta vez la conversación no nació desde una campaña de salud ni desde una efeméride médica. <b>Surgió de manera espontánea</b>. Fue la propia comunidad la que puso el corazón en el centro del debate. Y cuando eso ocurre, aparece una oportunidad muy valiosa: transformar una conversación coyuntural en un hábito que permanezca más allá del resultado del próximo partido.</p><p>Esto es lo que tomamos como insight para acercar los consejos de hábitos saludables concientizando respecto del cuidado del corazón. Y esto no requiere grandes cambios de un día para otro. Muchas veces empieza por decisiones simples: <b>controlar la presión arterial, mantenerse hidratado, moderar el consumo de sodio</b>, leer las etiquetas de los alimentos y bebidas, sostener una alimentación equilibrada y mantener una rutina activa. Son gestos cotidianos que pueden parecer pequeños, pero que, con el tiempo, generan un impacto significativo.</p><p>Quizás esa sea una de las enseñanzas que deja este Mundial. Así como el fútbol tiene la capacidad de unirnos detrás de una misma camiseta, también puede ayudarnos a <b>hablar de temas que forman parte de la vida de todos</b>. Si durante estos días el corazón fue protagonista de memes, titulares y conversaciones, tal vez valga la pena aprovechar ese impulso para darle un lugar también cuando termina el partido.</p><p>Porque los grandes eventos deportivos pasan. La emoción de cada encuentro también. <b>Pero el corazón nos acompaña todos los días</b>.</p><p><i><b>La autora es gerente de marketing e innovación de Eco Aguas y Bebidas Saludables</b></i></p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Trump contra el referí: el poder por encima de las reglas]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/trump-contra-el-referi-el-poder-por-encima-de-las-reglas-nid08072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/trump-contra-el-referi-el-poder-por-encima-de-las-reglas-nid08072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Luciano Román]]></dc:creator><description>Más allá del fútbol: ¿cómo se concibe la conducción del Estado, con espíritu de subordinación a la ley o con la audacia y la prepotencia de acomodar los reglamentos a la conveniencia del que manda?</description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 06:59:57 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p><b>En medio de la efervescencia y el entusiasmo del Mundial, hay una pregunta</b> que tal vez suene periférica o apenas conjetural. Pero si el presidente Milei ofreciera alguna vez una conferencia de prensa, valdría la pena hacérsela: ¿qué piensa de la actitud de Trump de haber llamado a la FIFA para que anulara la expulsión de un jugador de Estados Unidos? ¿Cree que eso no se hace o, al revés, que de esa forma se ejerce el poder?</p><p><b>La pregunta excede la dimensión del fútbol </b>para conectarse con algo más de fondo: ¿cómo se concibe la conducción del Estado? ¿Como un sistema de reglas o como una prerrogativa que ubica al gobernante por encima de las normas? ¿Con espíritu de subordinación a la ley o con la audacia y la prepotencia de acomodar los reglamentos a la conveniencia del que manda?</p><p><b>El telefonazo</b> <b>de Trump al presidente de la FIFA</b> quedará registrado como un abuso grotesco de poder. La decisión de hacerle caso, como un patético gesto de debilidad y obsecuencia institucional. Y el resultado en la cancha, como una especie de recordatorio de que, más allá de las manipulaciones y las trampas “de escritorio”, llega el momento en el que la realidad se impone: Estados Unidos fue aplastado por Bélgica 4 a 1 con una deslucida actuación del jugador indultado. Lo que importa, sin embargo, es analizar si las actitudes del presidente norteamericano son un modelo que inspira a otros líderes políticos y legitiman, de alguna forma, un ejercicio arbitrario y desmesurado de la autoridad.</p><p>Por eso <b>cobra sentido la pregunta en la Argentina</b>, donde Claudio “Chiqui” Tapia también se habrá sentido identificado con esa práctica de la FIFA de conjugar decisiones con intereses políticos y manipular los fallos con sentido acomodaticio.</p><p><b>Trump</b> <b>condensa</b>,<b> en este gesto, una concepción ideológica:</b> “yo estoy por encima de los árbitros y los jueces”; “me meto donde quiero y tuerzo las decisiones a mi favor”; “si el fallo no me gusta, atropello para que lo cambien”; “el fair play es una fachada”; “las reglas se pueden acomodar para inclinar la cancha”. No son ideas que se maquillen ni se intenten disimular; al contrario, se reivindican como parte de un liderazgo agresivo, enérgico y frontal.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/4IAOCC3LX5AWHDL7ESVGCSF7VM.jpg?auth=3094d3266567687ced279d209a04cd96f927f84b055db0a64f31f7bb4fc6bff4&smart=true&width=2000&height=1429" alt="Trump e Infantino en la Casa Blanca" height="1429" width="2000"/><p><b>Es una perspectiva que abre dramáticos interrogantes sobre la salud del sistema</b> <b>democrático.</b> <a href="https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/trump-la-fifa-y-una-pregunta-que-cobra-mas-fuerza-quien-le-puede-sacar-tarjeta-roja-a-el-nid07072026/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/estados-unidos/trump-la-fifa-y-una-pregunta-que-cobra-mas-fuerza-quien-le-puede-sacar-tarjeta-roja-a-el-nid07072026/">En una brillante columna publicada ayer en LA NACION, Gail Scriven formulaba esta pregunta sobre el líder norteamericano: </a>“Si no está dispuesto a aceptar una tarjeta roja para su equipo de fútbol, ¿por qué debería aceptar una derrota electoral que lo puede poner en serio peligro, e incluso abrir las puertas a un juicio político?”.</p><p><b>Hay otras preguntas que generan inquietud</b>: ¿Trump es una excepción y un accidente o sintetiza un modelo que tiende a imponerse, con estilo audaz y bravucón, en distintos países del mundo? ¿La condescendencia y la genuflexión de la FIFA son apenas un gesto de oportunismo y debilidad, o un síntoma del sometimiento institucional frente a este tipo de liderazgos?</p><p><b>Las respuestas ofrecen señales contradictorias. </b>Por un lado, el “estilo Trump” parecería funcionar como una fórmula de exportación, con un club de admiradores al cual se ha afiliado Milei. En ese club se reivindican los liderazgos ultrapersonalistas, que ven el mundo a partir de sí mismos, se creen portadores de verdades absolutas, exigen subordinación y obsecuencia, desprecian la complejidad y los matices de las cosas, dividen al universo entre “buenos y malos” y se ven como “salvadores” de la humanidad.</p><p><b>Es un universo en el que se confunde moderación con tibieza</b> y en el que la crítica o la discrepancia son vistas como una afrenta intolerable. Todo parece hacer juego con los rasgos de una época en la que los límites y la racionalidad son sometidos a un desprecio rampante.</p><p><b>Por otro lado, sin embargo, emergen posiciones nítidas que confrontan</b> <b>con ese modelo </b>atropellador y reivindican los valores del multilateralismo, los contrapesos institucionales y la independencia de poderes.</p><p><a href="https://www.lanacion.com.ar/ideas/el-discurso-que-sacudio-el-foro-de-davos-nid22012026/" target="_self" rel="" title="https://www.lanacion.com.ar/ideas/el-discurso-que-sacudio-el-foro-de-davos-nid22012026/"><b>Hay que volver a leer, por ejemplo, el cautivante discurso que pronunció</b> <b>el primer ministro de Canadá, Mark Carney,</b> </a>en el foro de Davos de este año para comprobar la vigencia de otro tipo de liderazgo. Allí se plantó con coraje y con nitidez frente a los atropellos de la Casa Blanca. Pero lo hizo con altura y elegancia. Demostró que se puede ser pragmático, pero apegado a valores y principios; firme en las ideas, pero suave en las formas; enérgico, pero no agresivo.</p><blockquote><p>En el plano de las instituciones no gubernamentales, también asoman actitudes muy diferentes a las de la FIFA presidida por Gianni Infantino</p></blockquote><p><b>Varios líderes europeos, entre los que se destaca Macron, marcan un contraste</b> con la arrogancia vulgar y desinhibida de Donald Trump. En el plano de las instituciones no gubernamentales, también asoman actitudes muy diferentes a las de la FIFA presidida por Gianni Infantino. Vale reparar, por ejemplo, en el valiente comunicado de la UEFA: “Cuando la certeza de las reglas ya no está garantizada por sus guardianes, la integridad del juego se pone en riesgo y se socava la credibilidad de una competencia”. Es una frase que habla del fútbol, pero también de la democracia. Alerta sobre el peligro de torcer las normas y de que las instituciones encargadas de velar por ellas se sometan a las presiones de un poder que se ejerce sin escrúpulos.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/5T5QLONFHZCCJO7RPJXN2QXKCY.png?auth=a7e30279dbee0d1a780cef52a85aee9e4350f36cdf86f44300a5514928df1e40&smart=true&width=852&height=568" alt="Mark Carney, el primer ministro de Canadá, durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos" height="568" width="852"/><p><b>El Mundial dejará, seguramente, un variado repertorio de emociones, enseñanzas</b> <b>y lecciones.</b> Entre ellas estará el modelo de una selección argentina que, más allá del resultado final, enarbola valores inspiradores: carácter, talento, liderazgo, disciplina y cultura de equipo. Pero también dejará la estela de una intromisión abusiva del poder político y el sabor amargo de la cobardía institucional frente a los exabruptos gubernamentales. </p><p><b>Por supuesto que un fallo arbitral puede ser cuestionado. </b>Tal vez la expulsión haya sido exagerada, o directamente equivocada. Pero para eso existen procedimientos, plazos, instancias de revisión en el propio ámbito del deporte. Cuando todo eso se reemplaza por un llamado y una presión del poder, el sistema mismo pierde sus salvaguardas y garantías. </p><blockquote><p>Tal vez sea necesario parar la pelota y reflexionar sobre los riesgos de liderazgos abusivos</p></blockquote><p><b>En el vértigo de la competencia, las emociones tapan al escándalo</b>. Tal vez sea necesario, sin embargo, parar la pelota y reflexionar sobre los riesgos de liderazgos abusivos que con el mismo desparpajo con el que manipulan una competencia deportiva administran los destinos de un país. Hay que mirar, además, el impacto cultural que podría tener una actitud como la de Trump frente a una audiencia tan heterogénea y global como la de un Mundial de fútbol. ¿La histórica influencia norteamericana sobre los valores occidentales pasará ahora por este modelo de trampa, prepotencia y desprecio por las reglas y la independencia de poderes?</p><p><b>Cuando se apague el Mundial, quedará sobre el escenario un debate</b> sobre liderazgos fuera y dentro de la cancha. Se habrá visto a Trump, una vez más, jugar a gobernar sin árbitros. ¿El mundo lo festejará o se escandalizará por eso? ¿Lo copiará o lo repudiará? Las preguntas encierran un dilema sobre el futuro.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/T23OODYGIVABNHGHEFMECFUC3M.jpg?auth=d8d082eba12439bdeed14fa931aab6073a979c5a4f75ba97d9aad97c85912390&smart=true&width=2000&height=1333" alt="El símbolo de Cosimo de Medici: la tortuga y la vela como filosofía de gobierno" height="1333" width="2000"/><p><b>La historia, mientras tanto, siempre ofrece refugios y lecciones</b>. Cualquiera que recorra las calles, los museos y los palacios de Florencia se encontrará por todos lados el escudo de la familia Medici, que gobernó aquellos territorios durante el Renacimiento. Pero también verá un símbolo que se repite y despierta curiosidad: es una vela al viento montada sobre el caparazón de una tortuga. Debajo se lee una frase en latín, “<i>festina lente</i>”, que se traduce como “apresúrate despacio”. Representa la filosofía con la que gobernaba <b>Cosimo</b>, uno de los máximos exponentes de los Medici: combinar el pensamiento rápido y decidido (la vela) con la acción pausada y prudente (la tortuga). Tal vez en ese símbolo se esconda una enseñanza para líderes que, 500 años después, ven en la prudencia un signo de debilidad y en las reglas, un obstáculo a remover.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/OUWEAULXBZDHXBVOITXNQQVTHA.jpg?auth=5a5073fd57a4b45c26ad595a4142624981ca31e5b4b7b7e48ac9059f4ab9233b&amp;smart=true&amp;width=1200&amp;height=800" type="image/jpeg" height="800" width="1200"><media:description type="plain"><![CDATA[Donald Trump saca la tarjeta roja]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Dejemos en paz a Messi: la revancha de “pecho frío”]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/dejemos-en-paz-a-messi-la-revancha-de-pecho-frio-nid08072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/dejemos-en-paz-a-messi-la-revancha-de-pecho-frio-nid08072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Laura Di Marco]]></dc:creator><description>Cuán pesado debe sentirse cargar con la expectativa, la angustia y la obligación de darle alegría a un país tan golpeado económicamente, anhelante de triunfos, pero a la vez arrasado por las sucesivas crisis económicas</description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 04:39:30 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p><b>“Pero ¿por qué lo no dejan</b> en paz?”, gritaba un hombre, indignado, al lado mío, mientras un grupo de argentinos controlábamos las pulsaciones padeciendo Argentina vs. Egipto en un bar del microcentro. La cámara perseguía a Messi milimétricamente, en cada uno de sus movimientos. “No sé cómo lo aguanta”, seguía enfurecido el señor, mientras la pantalla mostraba las caras del astro, sus gestos, su llanto. Un africano hacía un gol y lo mostraban a Messi, como si el capitán fuera el responsable de todo el juego. De locos. Después erró el penal. Previsible.</p><p><b>El hombre estalló, indignado: “¿Cómo se puede tolerar tanta presión? Es imposible</b> jugar así. Y encima él se siente culpable si nos quedamos afuera”. Una deducción de café, pero muy lógica. Lo dijo durante el oscuro y largo lapso en el que creíamos que el Mundial había terminado para nosotros. En ese momento pensé –todos pensamos– lo pesado que debía sentirse cargar con la expectativa, la angustia y la obligación de darle alegría a un país tan golpeado económicamente, anhelante de triunfos, pero a la vez arrasado por las sucesivas crisis económicas. El mismo peso insoportable que lo terminó rompiendo a Maradona.</p><p><b>Roto a los 60, balbuceante</b>, como apareció en un video que circuló recientemente por las redes donde podía escucharse un saludo de Cristina Kirchner por su cumpleaños. “<i>Te felicito, Dieguito, por todas las alegrías que le diste a la Argentina</i>”, lo endulzaba Cristina. Imposible dejar de pensar: “Sí, pero a qué costo”.</p><p><b>Las comparaciones con Diego persiguieron</b> a Messi muchos años. Lo criticaban por “pecho frío”, porque no contaba con el suficiente entusiasmo el Himno Nacional, porque carecía del fuego y del carisma de Maradona, porque no desplegaba su magia como, supuestamente, lo hacía en Barcelona, pero sobre todo le facturaban que la Argentina no saliera campeón. En el Mundial de Rusia, la cámara lo enfocó con los ojos cerrados, antes del partido con Croacia, mientras la selección entonaba la canción patria. La prensa lo fulminó. La Argentina perdió contra Croacia y, más tarde, se quedó afuera en octavos de final.</p><blockquote><p>La seguidilla de críticas terminó minando la voluntad de un Messi más joven y, tal vez, más blando</p></blockquote><p>Por ese entonces, Messi <b>vomitaba en la cancha por la ansiedad, tanto en Barcelona como con la selección</b>. Y así, la seguidilla de críticas terminó minando la voluntad de un Messi más joven y, tal vez, más blando. Llegó un día, en 2016, en el que, moralmente derrotado, decidió renunciar a la selección. Sucedió después de perder la final de la Copa América frente a Chile. “Esto no es para mí”, declaró, quebrado, durante una entrevista con TyC Sports. La declinación duró poco, justo es decirlo. Un par de partidos más adelante y ya estaba de nuevo en el ruedo.</p><p><b>De cómo puede romperte personalmente el éxito se habla poco</b>; sobre todo, del éxito en un nivel astronómico como el de Messi. Y, sin embargo, sucede mucho y a menudo, como revelan tantas muertes tempranas de megaestrellas por sobredosis o “accidentes” que son, más bien, suicidios encubiertos. Extraña paradoja: la zanahoria que todos persiguen, el supuesto elixir de la felicidad que todos persiguen, puede terminar matándote si no manejás bien esa energía tan embriagante como arrasadora. Tan adictiva al narcisismo.</p><blockquote><p>Se sufre en el fracaso, pero también en la cima</p></blockquote><p><b>Un fenómeno de autodestrucción que, sobre todo, se hizo visible en deportistas</b> que vienen de sectores vulnerables y que, desde esa desnudez de origen, alcanzan la gloria: les pasó a Maradona, a Monzón y, muchos años atrás, a Gatica. ¿Cómo se maneja, sin ayuda, semejante giro en la rueda de la fortuna? Se sufre en el fracaso, pero también en la cima. Eso es lo que nadie te cuenta. Desde ese punto de vista, haber sido arropado en una familia de clase media amparó a Messi. Y por eso, tal vez, pueda soportar mejor que los demás una presión inhumana.</p><p>En <b>la serie</b> <i>Coppola, el representante</i>, se ve a Juan Minujin en la piel del histórico manager de Maradona ayudando a manejar el dinero que empezaban a ganar los más jóvenes jugadores de Boca. Jugadores sin ninguna alfabetización financiera. En la NBA, por caso, a los novatos que alcanzan su primer millón de dólares se les asigna un terapeuta para que puedan manejar esa atrapante (en todos los sentidos) nueva vida.</p><p><b>Pero ¿cuándo empezó a cambiar la percepción</b> de un Messi “debilucho” al inmenso astro frente al cual hoy la Argentina se rinde? El consenso de los periodistas deportivos marca ese punto de quiebre en 2019, cuando la Argentina pierde una semifinal de la Copa América ante Brasil. Entonces nace otro Messi. Apenas nos quedamos afuera, salió a denunciar que el campeonato estaba arreglado por “corrupción de los árbitros”, que, supuestamente, nos había impedido llegar a la final.</p><p><b>El giro justiciero gustó a un pueblo tan familiarizado, precisamente, con el saqueo</b> de la corrupción y las teorías conspirativas. Pero el Messi que conocemos hoy empezó a consolidarse en 2021, cuando la Argentina salió campeona de la Copa América y ganó la final ante Brasil en el Maracaná. Fue entonces cuando el “pecho frío” bifurcó su destino hacia el campeón, humilde, ante el cual, no solo la Argentina, sino el mundo, muere de amor y de admiración.</p><p><b>Pero no abusemos</b>. Messi no es, ni será, Dios. Es un jugador excepcional, eso sí. Y un ejemplo cultural, eso también. No le carguemos más peso del que ya tiene. Y cuando nos atrape la tentación, no hay más que aprender del pasado y mirar la historia en el espejo de Maradona, que no pudo con tanto.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/AF7DVQDWVRCETOC2PY7MGJAHM4.jpg?auth=03a7c15e7419c33b2fed7baa06af528adc16a3100a854f4d41c3a3e8514e49cb&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1334" type="image/jpeg" height="1334" width="2000"><media:description type="plain"><![CDATA[Lionel Messi celebra tras anotar el segundo gol de Argentina en la victoria 3-2 ante Egipto en los octavos de final del Mundial, el martes 7 de julio de 2026, en Atlanta. (AP Foto/Colin Hubbard)]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Colin Hubbard</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Es la docencia]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/es-la-docencia-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/es-la-docencia-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Manuel Alvarez Trongé]]></dc:creator><description>La situación de los docentes no es un tema más de la agenda educativa: resulta esencial</description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:15:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p><b>Cada vez que en la Argentina discutimos educación, nos detenemos</b> <b>en temas</b> importantes como la falta de inversión o su ineficiencia, la comprensión lectora o matemática, la infraestructura o la tecnología, entre tantos otros, pero omitimos profundizar en lo esencial: la docencia y cómo lograr enseñar mejor en el aula. Es, en buena medida, poner el carro delante de los caballos.</p><p><b>Diversos trabajos internacionales establecen que no habrá mejora educativa</b> si quienes enseñan y viven desde la escuela los temas importantes antes enunciados están mal pagos, mal respaldados, mal formados y maltratados. Un estudio reciente del Cippec (“El corazón del sistema educativo”, 2025) indica que los docentes hoy cobran menos que hace 20 años. ¿Puede ser esto posible en un país que necesita desesperadamente mejorar su educación? Para sumar perturbaciones, dos estudios del exterior ubican a la Argentina en los últimos lugares de países evaluados en aspectos que hacen a la docencia: el <i>Global Teacher Status Index</i>, que mide cómo una sociedad valora y respeta a los maestros, nos coloca en el puesto 31 entre 35 naciones analizadas, y el <i>Education GPS </i>(de la OCDE), que evalúa el clima disciplinario en la escuela, nos ubica en el último lugar, el puesto 80, entre 80 países participantes. Las consecuencias de ambos estudios impactan de lleno en el trabajo docente y en su salud física y psíquica. Los docentes transmiten estas penurias dejando claro su desesperación: el informe de Educación Debate, enero 2026, sobre hechos de violencia de familiares y alumnos contra maestros, y los testimonios 2026 de la Red Federal de Docentes, Educar 2050 –con más de 3500 docentes de las 24 jurisdicciones–, dejan claro el sentimiento de una profesión “denigrada” y riesgosa.</p><blockquote><p>En la Argentina no les damos prioridad y les exigimos cada vez más a quienes reconocemos cada vez menos</p></blockquote><p>Todo esto <b>muestra una situación delicada y un error estratégico</b>: la docencia no es un tema más de la agenda educativa, es la condición de posibilidad de cualquier mejora y, sin embargo, en la Argentina no les damos prioridad y les exigimos cada vez más a quienes reconocemos cada vez menos. El influyente informe de McKinsey sobre qué hacer para mejorar los sistemas educativos del mundo lo sintetizó, hace unos años, en una frase que sigue vigente: “La<i> </i>calidad de un sistema educativo no puede exceder la calidad de sus docentes”. Desde entonces, la Unesco, el BID, la OCDE y el Banco Mundial, entre otros, insisten en la misma dirección: “Ningún sistema mejora de manera sostenida si no convierte a la docencia en el centro de su estrategia”<i>.</i> Por eso preocupa que en la Argentina no sea esta la prioridad absoluta. Es en la docencia donde está la fuerza necesaria para la mejora (los “caballos” que llevan adelante el “carro” educativo). Y esta prioridad encuentra un patrón común en la siguiente doctrina: crear condiciones para atraer mejores candidatos a docentes, formarlos en la excelencia, acompañarlos durante toda su carrera, pagarles bien e incentivarlos, y devolverles autoridad y prestigio (a quienes se esmeran en tal sentido) y fortalecer a quienes de ellos llegan a ser directivos, como “líderes pedagógicos”.</p><p><b>Este escenario exige, por supuesto, mayor y mejor inversión</b>, pero, especialmente, requiere de decisión política y sentido de la urgencia (ya que a la grave situación descripta se suma el desafío dantesco de la irrupción de la IA, que obliga ya a capacitar a todos los maestros para formar a estudiantes en esta herramienta y educar a pensar de manera distinta). En definitiva, es imprescindible priorizar la construcción de una política integral de la profesión docente. La buena educación requiere de mejor presupuesto, planes, tecnología o gestión; son factores necesarios pero no suficientes. Por eso debe estar clara la prioridad: es la docencia.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/3ZN4IMJU7FGXFJJXFBR7D63EFM.png?auth=52190654213236f04d87d2bea6b11b3dec53aa1c7dda6c7bf31a40bb16fa2402&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333" type="image/png" height="1333" width="2000"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Shutterstock / Studio Romantic</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Principios rectores para la designación de jueces]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/editoriales/principios-rectores-para-la-designacion-de-jueces-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/editoriales/principios-rectores-para-la-designacion-de-jueces-nid09072026/</guid><description>Ni parentesco ni afinidad política; el énfasis debe estar siempre puesto en el resultado de los concursos y el análisis de los antecedentes</description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:10:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Editoriales]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>El Gobierno está cumpliendo últimamente con la demorada tarea de llenar las cuantiosas vacantes existentes en el <b>Poder Judicial de la Nación</b>, lo cual que resulta esencial para el funcionamiento de la República. Esta tarea, se sabe, requiere que el Presidente escoja de entre las ternas que le acerque el <b>Consejo de la Magistratura</b> un candidato o candidata y remita su pliego al Senado. Una vez que este órgano presta el correspondiente acuerdo, se encuentra ya completo el procedimiento previsto por la Constitución, restando únicamente el decreto formal de designación. Ahora bien, tan importante como proveer de jueces al sistema es que los criterios de designación <b>no se vean influenciados por razones distintas a la idoneidad </b>de los posibles candidatos, requisito este que aparece tanto en el artículo 16 de la Constitución, relativo a la igualdad ante la ley y a la admisibilidad para todo empleo público, como en el art 99, inciso 4°, que regula el procedimiento de designación de jueces.</p><p>Un caso claro de indebida motivación es el que parece estar utilizándose respecto de <b>María Verónica Michelli</b>. Estaría obturando su designación como jueza ante un tribunal oral federal de La Plata su relación de parentesco político con el periodista de este diario Hugo Alconada Mon. La nombrada superó todos los pasos fijados por la Constitución y fue el propio presidente Milei quien elevó su pliego al Senado, el cual prestó ya el correspondiente acuerdo.</p><blockquote><p>La indebida designación de un magistrado proyecta sus efectos perniciosos por décadas; de allí la rigurosidad en la elección</p></blockquote><p>Desde hace ya tiempo el titular del Poder Ejecutivo viene demorando el nombramiento, con el argumento de que falta la habilitación del referido tribunal. De ser esa la razón, <b>no se entiende entonces por qué el Presidente envió el pliego de Michelli en primer lugar</b>. Es verdad que existen otros magistrados en su misma situación, tanto para cubrir el referido tribunal de<b> La Plata </b>como el de un tribunal oral federal de <b>Hurlingham</b>, y que respecto de ellos tampoco se ha materializado su nombramiento, a pesar de contar los magistrados con la correspondiente propuesta del Poder Ejecutivo y el acuerdo del Senado. Existiendo una fuerte presunción de que la motivación para la no designación de Michelli resulta totalmente inadmisible, el Presidente <b>debería firmar de inmediato el nombramiento</b> como forma de aventar tales sospechas, con independencia de la fecha concreta de la jura de los candidatos.</p><p>En relación con otras designaciones ya efectuadas o en proceso de nombramiento, resultaría importante que quede clara <b>la idoneidad de cada candidato</b>, sin que la relación de parentesco con integrantes del Poder Judicial se convierta en un elemento relevante y mucho menos dirimente. La calidad de familiar de un aspirante a magistrado no debe ser un elemento que le juegue ni a favor ni en contra. De allí que <b>el énfasis debe ser siempre puesto en las condiciones demostradas a través de los concursos y el análisis de antecedentes </b>que efectúa el Consejo de la Magistratura, de manera de que los “padrinazgos” políticos o partidarios desaparezcan como factores de peso. En tal sentido, una indebida designación de un magistrado proyecta sus efectos perniciosos por décadas y es un factor de daño institucional muy superior al de los nombramientos de funcionarios públicos en los restantes poderes, aunque la raíz del mal –el nombramiento por parentesco o afinidad política partidaria— resulte siempre la misma.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/SIO7IIFIVBCYRGKMGHFNHJTYBE.jpg?auth=2ebe67428239a6154981275fa20eff9bc94ba621da590ae9fa82df8e592a8dad&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333" type="image/jpeg" height="1333" width="2000"><media:description type="plain"><![CDATA[María Verónica Michelli, la candidata cuyo pliego fue aprobado y espera el aval final del Presidente]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Comunicación Senado</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Índice de ciudades argentinas]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/editoriales/indice-de-ciudades-argentinas-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/editoriales/indice-de-ciudades-argentinas-nid09072026/</guid><description/><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Editoriales]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Por primera vez, la consultora <b>Enclave</b> elaboró un <b>Índice de Ciudades Argentinas</b> (ICA) comparando el desempeño urbano de 43 localidades que comprenden al 60% de la población del país. Los resultados son clave para que gobiernos locales, inversores y organizaciones puedan tomar decisiones basadas en datos verificables y, con el tiempo, atentos a su evolución.</p><p>Se consideraron todas las capitales provinciales y un conjunto de ciudades intermedias a la luz de 17 indicadores separados en tres dimensiones: <b>desempeño económico, cohesión social y calidad del hábitat urbano</b>.</p><p>Entre los indicadores evaluados para el diagnóstico están seguridad ciudadana, oferta sanitaria, educación, espacio público, conexión digital, cohesión social, emergencias climáticas, costo de vida, oferta de ocio, servicios financieros, suelo industrial, simplicidad administrativa, disponibilidad energética, los regímenes de incentivos para grandes inversiones (RIGI) y transparencia. Los que recibieron mayor ponderación fueron <b>empresarialidad (15%)</b>, <b>conexión física (12%)</b> y <b>seguridad (8%)</b>.</p><p>Las diez ciudades mejor posicionadas resultaron ser: <b>Bahía Blanca</b> (68 puntos) <b>Córdoba</b> (66), <b>Mendoza</b> (65), <b>Río Cuarto</b> (64,5), <b>Ciudad Autónoma de Buenos Aires</b> (63), <b>Santa Rosa</b> (62), <b>Rosario</b> (61), <b>Rafaela</b> (59,5), <b>Santa Fe</b> (59) y <b>Godoy Cruz</b> (59). <b>Lomas de Zamora</b> cerró el ranking con 32 puntos, junto con otras cinco ciudades del Norte Grande que quedaron entre las peor posicionadas. Claramente, el centro del país reportó los mejores índices, dando cuenta del bajo dinamismo que imponen las distancias y la logística, y confirmando la falta de integración territorial que nos aqueja.</p><p>El exdiputado <b>Fabio Quetglas</b>, socio fundador de Enclave, compartió su visión respecto de que este nuevo índice pueda servir para que los gobiernos locales identifiquen debilidades y fortalezas y mejoren los abordajes observando su propia evolución.</p><p>De las valiosas observaciones surgidas del informe surge que <b>el dinamismo económico aparece disociado del bienestar social</b>: mientras Neuquén , Rosario y Rafaela lideran el primero, son Bahía Blanca, Ushuaia y Río Gallegos los que prevalecen en el segundo. Los déficits de vivienda y prestaciones sociales ante, por ejemplo, las demandas que las migraciones imponen –pensemos en Neuquén con la proyección de <b>Vaca Muerta</b> - podrían atentar contra el desarrollo a largo plazo, en opinión de Quetglas.</p><p>En cuanto a la seguridad, un rango poblacional que no supera los 340.000 habitantes, demostró favorecer la gestión en materia de seguridad, al posicionar a Santa Rosa, Ushuaia, Bahía Blanca y Goya entre las mejores.</p><p>Respecto del indicador de cohesión social- que mide acceso al agua potable e informalidad urbana- 15 ciudades obtuvieron el máximo de 8 puntos y 8 no superaron el cero: Corrientes, San Miguel de Tucumán, Concordia, Formosa, Bariloche, La Plata, Resistencia y Zárate.</p><p>En hábitat urbano, en tanto, lideran las denominadas “capitales económicas accesibles”: Bahía Blanca, Catamarca, Salta, La Rioja, Santiago del Estero, Córdoba y Rosario, <b>ciudades que combinan oferta urbana con costos de vida razonables</b>.</p><p>La Capital Federal fue la única ciudad que alcanzó el <b>puntaje máximo de 12</b> en conectividad física, ante una tan consabida como añeja insuficiencia de posibilidades logísticas hacia el norte y el oeste del país.</p><p>Nuestras verdaderas Ciudades Inteligentes deberán ser las que gestionen debidamente sus agendas, sorteando la fragmentación y la descoordinación, en palabras de Quetglas. Como herramienta de diagnóstico a la hora de tomar decisiones, el ICA tiende a confirmar de manera sistematizada lo que hasta aquí podían ser solo intuiciones y revela caminos posibles para diseñar políticas que mejoren la calidad de vida de millones de argentinos.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/63XXCJ5MU5B37CAC7HST6KTQVU.jpg?auth=7600328c6acbb51b017db183256f7fa088c8426bbc357c91636eea025e3e5e1c&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1333" type="image/jpeg" height="1333" width="2000"><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Shutterstock</media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Causa $LIBRA: ¿hay pacto de impunidad? ]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/causa-libra-hay-pacto-de-impunidad-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/causa-libra-hay-pacto-de-impunidad-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Daniel Santa Cruz ]]></dc:creator><description>Las demoras en la investigación y la designación de una jueza federal, esposa del juez a cargo del caso de la criptomoneda, alimentan las sospechas </description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>“Durante más de un año, el juez y el fiscal hicieron de todo para que la investigación de la causa $LIBRA no avance, durmieron el expediente, demoraron medidas de prueba y no hubo una sola citación a prestar declaración testimonial ni indagatoria. La lentitud del fiscal Eduardo Taiano es inocultable”, sostuvo Maximiliano Ferraro, diputado de la nación de la Coalición Cívica. Y agregó: “no es casual que esto suceda. El mes pasado el Senado aprobó el pliego de la cónyuge del juez Martínez de Giorgi, elevado por el presidente Milei. <b>Toda una devolución de favores</b>”. </p><p>Ferraro, que fue presidente de la Comisión Investigadora de la causa $LIBRA en la Cámara de Diputados, pone en debate un tema tan sensible como alarmante, del que se habla demasiado en los pasillos del poder: la negociación de cargos judiciales a cambio de acomodar ciertas causas. Justamente $LIBRA es una de las que más incomoda al presidente Milei y a su hermana Karina, y esto no es una presunción, vale tomar las pruebas que arrojó el peritaje del celular de Mauricio Novelli, el <i>trader</i> que intervino activamente en el lanzamiento de la criptomoneda que supo ser empleador del actual presidente Javier Milei, a quien contrató en 2020 para dar cursos virtuales en su incipiente firma, N&amp;W Professional Traders. En ese entonces, Milei, que decía no “tener para comer”, comenzó a cobrar un “sueldo” en pesos y en dólares de manos de Novelli, todo esto se desprende de los registros del teléfono móvil de intermediario que quedó bajo investigación tras el escándalo de la criptomoneda $LIBRA. Una vez en el poder, los Milei confiaron en Novelli y en otro trader, Manuel Terrones Godoy que, junto al suspicaz Hayden Davis, CEO de Kelsier Ventures, y el enigmático Julián Peh, organizaron todo el despliegue del lanzamiento de la criptomoneda que terminó vinculada con una presunta estafa a escala global. Los peritajes mencionados al teléfono de Mauricio Novelli aportan pruebas suficientes para al menos investigar y demostrar en la justicia un esquema de pagos por US$ 5 millones que Davis habría pactado con el entorno de Javier Milei, esencialmente su hermana Karina, actual secretaria general de la Presidencia y la persona con mayor poder en el gobierno. Hasta existe una “confesión” involuntaria de Davis en mensajes de texto revisados por CoinDesk donde afirmó que podía “controlar” a Milei debido a los pagos que había estado haciendo a Karina Milei. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/ZNPMKZ636FGNFAXYJ35WXLEHG4.jpg?auth=99c9b8f5ef2d8a30bba8942db4c9270721a21495d275000207d5d4e2af857aca&smart=true&width=480&height=360" alt="Ana María Cristina Juan, esposa del juez Martínez de Giorgi, a cargo del caso $LIBRA" height="360" width="480"/><p>De Novelli se supo que también había contratado a Manuel Adorni y que, al igual que el exjefe de gabinete, gastaba por encima de sus posibilidades pagando en efectivo y sin factura como lo hizo con la compra de un reloj Audemars Piguet, valuado en unos 45 mil dólares. Novelli cerró la operación sin siquiera consultar el precio final y preguntó si podía pagar en efectivo. Además, se reflejó en sus chats la intención de comprar un automóvil de alta gama, ya que Novelli pidió cotización por un BMW M40i de más de 100 mil dólares y evaluó la compra de otros modelos similares. <b>En todos los casos, insistía en operaciones en efectivo, sin facturas. </b>También lo hizo explorando la compra de terrenos en barrios privados exclusivos, con valores que superaban el millón de dólares. Estas gestiones coincidieron con transferencias en criptomonedas que, según la investigación, rondaron los 700 mil dólares en sus cuentas: “Todo muy Adorni”, dijo un legislador aliado, que acompaña al gobierno, pero pide que las investigaciones no se caigan, comparando el comportamiento de gastos desmedidos en efectivo de Adorni con los de Novelli. </p><p>También se cree que fue el mismo Novelli quien redactó el posteo del 14 de febrero de 2025, que el presidente Milei subió y fijó en su red de X, donde figuraba el código alfanumérico del contrato, ya que el presidente mintió cuando dijo que solo lo promocionó “porque lo vio pasar”. Esto se terminó de confirmar semanas atrás con un peritaje de la Policía Federal Argentina (PFA) que contradijo la versión del presidente. El informe preliminar de Cibercrimen de la PFA concluyó que el código del token no era público cuando el mandatario lo promocionó en sus redes sociales, desmintiendo que circulara libremente en internet. Alguien se lo acercó a Milei, pero el presidente nunca dijo quien fue. Respuesta que hubiese aclarado gran parte del problema. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/2F6GUKBET5CL7HNF2FUXWZDTIA.jpg?auth=9c619008370c6def0cf49a8a48735dba3f207bf4144d31e2f5cd5c1f1fedaf48&smart=true&width=2000&height=1125" alt="El fiscal federal Eduardo Taiano" height="1125" width="2000"/><p>Todo esto es sabido, y hay mucho más, pero el tema ahora se posó en la sospecha de si realmente hay un pacto de impunidad para frenar la investigación, sospecha fundada ante un gobierno siempre dispuesto a entorpecer la marcha de la causa, cuya instrucción está en manos del fiscal Eduardo Taiano que, a pesar de todo lo que se supo, parece<b> “marchar con el freno de mano puesto”</b>, sin siquiera llamar a declarar a un solo testigo, cuando hay razones que sobran para hacerlo. Solo existió una llamada a declaración sobre la abogada Natalia Volosin, además periodista e investigadora de hechos de corrupción, entre ellos el caso $LIBRA, que quedó sin efecto. Un freno a tiempo al ridículo que hubiese sido que quien investiga termine contestando preguntas en sede judicial y no los investigados. </p><p>Hablar de “pacto de impunidad”, como sugiere Ferraro y varios legisladores que lo acompañaron en la investigación en el Congreso, de distintos partidos políticos, como Oscar Agost Carreño (Pro), Sabrina Selva y Juan Marino (UxP), Esteban Paulón (PS) entre otros, no es exagerado porque el argumento del magistrado prácticamente dice lo mismo que viene sosteniendo la defensa de Novelli. Básicamente señala que quienes compraron $LIBRA son inversores que “asumieron riesgos”, propios del mercado de las criptomonedas: “arriesgaron y perdieron, así son las reglas de juego”, dicen. Esta explicación no repara en los que ganaron millones por tener información privilegiada y, sobre todo, que el presidente Milei nunca presentó $LIBRA como una apuesta financiera especulativa. Su posteo, que lanzó la cripto, hablaba que la iniciativa <b>era para financiar emprendimientos privados y así estimular la economía</b>. No alcanzó con que utilice una metáfora como comparación: “es como jugar a la ruleta rusa”, nada de lo que intentó aclarar sirvió para tachar lo escrito, donde claramente se proponía otra cosa. </p><p>Esta disposición, el de apartar a los querellantes, puede ser apelada ante la Cámara Federal, pero inquieta y preocupa, sobre todo en una etapa de la política con cientos de designaciones de jueces y fiscales, porque todo se vuelve sospechoso, tanto que logra hacernos sentir a los argentinos que estamos empantanados en el barro de la impunidad judicial que tantas veces supo detener causas que afectaban al poder político de turno. </p><p>El martes próximo se cumplen seis años de la “fiesta de Olivos”, la reunión de la que participó el expresidente Alberto Fernández, su expareja, Fabiola Yañez y un grupo de amigos, que se sintieron impunes para hacer algo que prohibían con rigor de ley a todos los argentinos. Fueron expuestos por las capturas que se tomaron los propios protagonistas, sin importar las consecuencias, <b>por sentirse protegidos y amparados por el poder. </b></p><p>La semana pasada, horas de uno de los partidos de la Argentina en el mundial de fútbol- vaya casualidad- el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi resolvió apartar a las querellas del caso $LIBRA y beneficiar directamente a los investigados, obligando a los querellantes a preparar apelaciones y a los diputados que investigaron el fraude a diseñar herramientas jurídicas para que la causa no se caiga. En ese mismo momento, uno de los beneficiados, el trader Mauricio Novelli, se mostró en Estados Unidos presenciando el partido de la Selección Argentina contra Cabo Verde, en Miami. “Qué manera de sufrir”, escribió en sus redes acompañando una selfie donde se veía el estadio detrás suyo. Se lo vio como alguien tranquilo, relajado, despreocupado. Imagen que no condice con la de alguien acusado de un megafraude con tantas pruebas en su contra. </p><p>Las imágenes a veces hablan, dicen más que las palabras. Son dos casos distintos, hechos incomparables, actores con ideas contrapuestas pero que, finalmente, están unidos por el tenso hilo de aquellos que logran sentirse inmunes. </p><p>“El poder es impunidad”, dijo el empresario Alfredo Yabrán hace casi tres décadas. <b>Poco cambió desde entonces. </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/HS3ZYZBEIJCJDDIAUZWGQGNAGY.png?auth=a267cf129e0a5befe69ac102b1ac11312350291e5f9d97402291f7c5e7c8ef16&amp;smart=true&amp;width=2000&amp;height=1414" type="image/png" height="1414" width="2000"><media:description type="plain"><![CDATA[Hayden Davis y Mauricio Novelli]]></media:description></media:content></item><item><title><![CDATA[Diez años del Compromiso por la Educación]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/diez-anos-del-compromiso-por-la-educacion-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/diez-anos-del-compromiso-por-la-educacion-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Esteban Bullrich]]></dc:creator><description>El 12 de julio de 2016 se demostró que era posible reunir a personas que pensaban distinto alrededor de un objetivo común. No fue un milagro. Fue el resultado de escuchar, respetar y construir confianza </description><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:05:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Este 12 de julio se cumplen diez años del Compromiso por la Educación. No fue la firma de un documento. <b>Fue algo mucho más importante:</b> la expresión pública de un consenso que habíamos construido durante meses de trabajo y que ese día quedó representado en un acto en el Centro Cultural Kirchner. </p><iframe width="560" height="315" src="https://www.youtube.com/embed/FuLEDzmIXZ0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen title="Declaración de Purmamarca"></iframe><p>Aquel día, bajo el liderazgo de Mauricio Macri, logramos reunir a quince gobernadores, a los ministros de Educación de las veinticuatro jurisdicciones del país, a la mayoría de los gremios docentes nacionales, a representantes de las más de cincuenta universidades públicas argentinas, a numerosas universidades privadas y a organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la educación. </p><p>Quienes conocen la historia de nuestro país saben lo extraordinario que fue ese momento. Sentar en un mismo espacio a actores con intereses, responsabilidades y miradas tan distintas parecía una misión imposible. <b>Sin embargo, ocurrió. </b></p><p>Paradójicamente, casi no tuvo difusión. Fue una decisión de la estrategia de comunicación de nuestro propio gobierno. Nunca compartí esa mirada. Siempre pensé que la sociedad necesitaba ver que la política también puede construir acuerdos, que no todo es confrontación y que todavía es posible trabajar juntos cuando el objetivo vale la pena. </p><p>Pero la historia de ese compromiso no empezó el 12 de julio. <b>Había comenzado exactamente cinco meses antes. </b></p><p>El 12 de febrero de 2016, apenas dos meses y dos días después de asumir como ministro de Educación de la Nación, firmamos en Purmamarca un acuerdo con los ministros de Educación de las veinticuatro jurisdicciones. <b>Ese fue el verdadero punto de partida. </b>Allí definimos una agenda común y, sobre todo, comenzamos a construir una confianza que hacía muchos años no existía entre la Nación y las provincias. </p><p>Ese acuerdo tampoco nació de un escritorio. </p><p>Antes de convocar a los ministros, recorrí cada una de las provincias argentinas. Quería escuchar antes de proponer. Aprender antes de decidir. </p><p>Con el tiempo confirmé que ese es el primer paso de toda negociación exitosa: <b>reconocer al otro. </b></p><p>Reconocer que el otro tiene experiencia. Que conoce una realidad que uno desconoce. Que puede aportar algo valioso. Cuando un dirigente cree que llega con todas las respuestas, deja de escuchar. Y cuando deja de escuchar, los acuerdos se vuelven imposibles. </p><p>Aquellos viajes estuvieron lejos de ser cómodos. En varias provincias tuve que atravesar piquetes de docentes para poder llegar al lugar de las reuniones. Algunos me preguntaban si no era mejor suspenderlas. Mi respuesta siempre era la misma: <b>justamente porque había conflicto era imprescindible dialogar.</b> Los piquetes no eran una excusa para dejar de escuchar; eran la prueba de que hacía falta hacerlo mucho más. </p><p>También hubo episodios que me enseñaron cómo el ejercicio del poder puede alejarse del verdadero liderazgo. </p><p>En todas las provincias me recibía el gobernador antes de la reunión con el ministro de Educación y su equipo. Era un gesto importante porque mostraba que la educación ocupaba un lugar en la agenda política de cada distrito. </p><p>Recuerdo especialmente una de esas reuniones. El gobernador me recibió en su despacho. La temperatura no debía superar los diez grados. Conversamos durante más de una hora en ese ambiente helado. Cuando terminamos, caminamos juntos hasta la sala donde nos esperaba todo el equipo de Educación. Allí el calor era sofocante, superaba ampliamente los cuarenta grados. Apenas entró, el gobernador dijo: “¡Qué calor! Prendan el aire acondicionado”. </p><p>Nunca olvidé esa escena. No por el frío ni por el calor. Porque comprendí que, para algunas personas,<b> el poder también consiste en marcar diferencias.</b> Mientras hablábamos a solas, el frío parecía no importar. Sin embargo, el aire acondicionado sólo se encendió cuando ingresó quien tenía el poder. </p><p>Aquella imagen reforzó una convicción que me acompañó durante toda mi gestión. El poder puede conseguir obediencia. El liderazgo consigue compromiso. El poder busca demostrar autoridad. El liderazgo inspira confianza. El poder necesita que todos sepan quién manda. El liderazgo hace que esa pregunta deje de tener importancia porque todos saben hacia dónde caminan. </p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/CE5BID6RSFB3NAM7QSABBA6T5U.jpg?auth=fd200842369771263fab13dd12dd70cc82bb484f5ab86264e026f0c24b302f93&smart=true&width=800&height=533" alt="Alumnos de una escuela primaria en Mendoza " height="533" width="800"/><p><b>Esa fue la lógica con la que trabajamos durante aquellos meses. </b>Escuchar antes de hablar. Construir confianza antes de pedir acuerdos. Reconocer al otro antes de intentar convencerlo. </p><p>Así fue posible que, cinco meses después de Purmamarca, gobernadores, sindicatos, universidades públicas y privadas, organizaciones de la sociedad civil y los ministros de Educación de todo el país compartieran un mismo escenario y asumieran públicamente un compromiso común con la educación argentina. </p><p>Nadie renunció a sus convicciones. Nadie dejó de defender sus responsabilidades. Pero todos entendimos que existía una causa que nos obligaba a mirar más allá de nuestras diferencias: <b>el futuro de millones de chicos argentinos. </b></p><blockquote><p>Dialogar no implica ceder principios. Reconocer el valor del otro no disminuye nuestras propias ideas; las enriquece. </p></blockquote><p>La educación tiene una característica única. Sus resultados nunca pertenecen a un gobierno. Un niño que empieza primer grado hoy terminará la escuela secundaria dentro de más de una década. Ningún presidente, ningún gobernador y ningún ministro puede atribuirse ese recorrido. Por eso las políticas educativas sólo funcionan <b>cuando se convierten en políticas de Estado. </b></p><p>Diez años después, me preocupa comprobar cuánto ha retrocedido la Argentina en su capacidad para construir consensos. Pareciera que escuchar al otro fuera un signo de debilidad y que acordar significara resignar convicciones. Yo aprendí exactamente lo contrario. Escuchar fortalece. Dialogar no implica ceder principios. Reconocer el valor del otro no disminuye nuestras propias ideas; <b>las enriquece. </b></p><p>La enfermedad que atravieso desde hace cinco años terminó de enseñarme esa verdad. Hoy dependo de muchas personas para hacer cosas que antes hacía solo. Esa experiencia me recordó que la verdadera fortaleza nunca fue la autosuficiencia. Siempre fue la capacidad de confiar en otros y de dejarse ayudar. </p><p><b>Tal vez también la Argentina necesite recuperar esa humildad. </b></p><p>Hace diez años demostramos que era posible reunir a personas que pensaban distinto alrededor de un objetivo común. No fue un milagro. Fue el resultado de escuchar, respetar y construir confianza. </p><p>Sigo convencido de que ese es el único camino para transformar un país. Porque el verdadero liderazgo no consiste en vencer al otro. Consiste en lograr que personas diferentes descubran que <b>pueden caminar juntas hacia un mismo futuro. </b></p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/PNHVH5OOMVGXPMYJUPJGP2GPDI.jpg?auth=cd444a4a5af69dd873b5a423ef2785f866b8e381cdc7db506f2a7900db540ac3&amp;smart=true&amp;width=960&amp;height=615" type="image/jpeg" height="615" width="960"><media:description type="plain"><![CDATA[El ministro Esteban Bullrich y el presidente Mauricio Macri,  durante la presentación en el CCK]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu"></media:credit></media:content></item><item><title><![CDATA[Forma y contenido]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/opinion/forma-y-contenido-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/opinion/forma-y-contenido-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Pablo Sirvén]]></dc:creator><description/><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:02:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Opinión]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Prestamos más atención a la forma, porque entra por los ojos, que al contenido. </p><p>El kircherismo quiso tirar abajo la causa de los cuadernos alegando que las pruebas de los ilícitos no surgían de los originales escritos por el chofer Oscar Centeno, sino de meras fotocopias de los mismos. Desviar, en ese caso, la atención hacia la forma permitía dejar en un segundo plano el contenido: las gravísimas irregularidades que ese testigo privilegiado de la corrupción K había consignado. </p><p>Pasa algo parecido ahora con el famoso vestidor rebosante de dólares que mostró en un video Jesica Cirio. La Justicia gasta energías en determinar si estaba ubicado en un inmueble de San Vicente o en otro de Las Cañitas. De nuevo, la forma imponiéndose en el relato mediático al contenido (¿dónde están los diez millones de dólares que calculan había allí?). </p><p>Hoy se conmemoran los 210 años de la independencia argentina. En este caso se le ha dado más importancia al contenido del acta rubricada por los congresales de Tucumán que al documento físico en sí (la forma). </p><p>¡Por suerte!: el acta original se perdió y solo hemos accedido a copias que se mandaron a imprimir en aquellos días. Raro que los K no las hayan objetado.</p>]]></content:encoded></item><item><title><![CDATA[Una noche en el cielo, con Diego y Lionel]]></title><link>https://www.lanacion.com.ar/cultura/una-noche-en-el-cielo-con-diego-y-lionel-nid09072026/</link><guid isPermaLink="true">https://www.lanacion.com.ar/cultura/una-noche-en-el-cielo-con-diego-y-lionel-nid09072026/</guid><dc:creator><![CDATA[Valeria Agis]]></dc:creator><description/><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 03:01:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Cultura]]></category><content:encoded><![CDATA[<p>Tuvo la deferencia, con esa maestría que dan los años al volante, de frenar a milímetros del cordón. El <b>taxi olía estupendo</b> y la <b>calefacción</b> llegaba hasta el asiento trasero como un abrazo. A esa hora del sábado -¿o ya era domingo?-, con el termómetro ensañado entre el uno y el cinco, cualquier lugar cerrado era una gracia divina. Así que no me importó que me diera esta bienvenida: “Disculpe, señorita, <b>¿le molesta que fume? </b>Ando un poco nervioso”.</p><p>Como a esta altura siento una simpatía instantánea por cualquiera que se dirija a mí como “señorita”, no solo le permití al buen hombre fumar. También entendí que, debajo de esa cabellera cana bien peinada y esos dedos largos que rozaban el volante sin ceñirse a él -gesto inequívoco de un profesional- había <b>un personaje colorido con ganas de hablar</b>, y accedí a la escucha.</p><p>“¿Qué hace con este frío en la calle? Yo estaría en la cama mirando la tele”, siguió. “¿No vio <b>el partido de Francia y Paraguay</b>? Esos franceses quieren volver a jugar con nosotros…”.</p><p>Le conté que no había llegado a ver el desenlace del juego, que lamentaba que Paraguay hubiera quedado afuera y -soy periodista, no pude resistirme- le pregunté <b>cómo veía a la Argentina</b>. “Los muchachos juegan bárbaro”, avaló, con esa determinación que da la universidad de la calle. “Me gustan todos. Pero este <b>Messi es una locura</b>… A mí me emociona lo que pasa con él porque, bueno, usted a lo mejor no lo vio jugar, pero a mí <b>Messi me recuerda a Maradona</b>”. </p><p>Segundo cumplido de la noche. El señor taxista volvía a tratarme de “señorita” al poner en duda si yo había visto jugar a <b>Diego Armando</b>. Respondí que, por suerte, tengo recuerdos vívidos de las tres estrellas ganadas, y que, más allá de la pelota, aquí se impone el corazón: quiero mucho a <b>Lionel Messi </b>por ciertas razones, y quiero impetuosamente a <b>Diego Maradona, </b>por otras. “¡Claro!”, adhirió. “<b>Porque Messi es </b><i><b>una cosa,</b></i><b> y Maradona era </b><i><b>otra cosa</b></i><b>… Son </b><i><b>cosas</b></i><b> distintas, ¿vio? Pero </b><i><b>parecidas</b></i>”.</p><p>Ahhh, era evidente que <b>la maravillosa, indestructible sabiduría popular viajaba con nosotros en esa noche gélida</b>, por Carlos Pellegrini hacia el Bajo… Y ahí nomás, un largo semáforo nos detuvo frente a un hotel porteño donde una madrugada, hace 20 años, la pasajera de este taxi perfumado, a quien el conductor insiste en llamar “señorita”, tuvo una epifanía en las alturas de un piso 23, con las dos leyendas más grandes de nuestro fútbol.</p><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/Q7DDOUUBNZFELC3EUQHWFYUT3I.jpg?auth=e9db9bea840e25e7a1685d6efc35b68e85b360247dcad9ac8d089ca1f96aede1&smart=true&width=2000&height=1333" alt="Una de las tantas banderas con Diego Maradona y Lionel Messi que se ven en el Mundial 2026" height="1333" width="2000"/><img src="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/HET4DJIXQ5C5VBKNBAKBXIVLTI.JPG?auth=7c5fd31cd9bad14e28bc21ad3d3d912aff848ac62149ff837f14dae98182123a&smart=true&width=2000&height=1346" alt="Campeones y eternos" height="1346" width="2000"/><p>A fines de 2005, por cuestiones de la profesión y del destino, asistí con credencial VIP -tenía “carnet de novia” de uno de los realizadores- a la <i>avant première </i>del documental<i> </i><i><b>Amando a Maradona</b></i><i>. </i>El Diez no solo había accedido al rodaje, sino que apareció en el multitudinario preestreno flanqueado por su familia -Don Diego, Doña Tota, Dalma, Gianinna, Claudia…-, amigos y personalidades del deporte.</p><p>Después de la función, el protagonista insistió con un festejo.<b> </b>Así fue que unos pocos <b>terminamos en ese piso 23, tan cerca del cielo, celebrando con D10S.</b></p><p>De esa noche, como postales antiguas, recuerdo esto: a un <b>Diego Maradona sin desbordes, radiante</b> -eran los tiempos de su exitoso programa en TV-, bailando con esa gracia que lo hacía único. A unas adolescentes <b>Gianinna y Dalma</b>, dejando la fiesta a regañadientes luego de que Papá Diego, como cualquier padre del mundo, las mandara “a la cama porque era tarde”. Y a un <b>chico jovencísimo</b><a href="" target="_blank" rel="noreferrer" title="">,</a><b> </b>que andaba por ahí con cara de bueno, hablaba poco y encarnaba una timidez infinita. Era <b>rosarino</b>, me dijeron, jugaba en Europa y algunos aseguraban que sería el próximo Maradona. “¿Este pibe? ¿El próximo Maradona?”, respondió entonces esta incrédula cronista (<b>perdónala, capitán, porque no sabía lo que hacía</b>).</p><p>Le confié al taxista la anécdota. Se emocionó. “Qué país de grandes tenemos”, musitó, sin sospechar el triunfo de ensueño que nos aguardaba el martes. Al llegar a destino, insistió en regalarme el viaje. “Que viva la patria, nena. Ah, y gracias por dejarme fumar”.</p>]]></content:encoded><media:content url="https://resizer.glanacion.com/resizer/v2/FGD4YVHWM5CUJFVPFVHAAE46QY.jpg?auth=ec93d31135fbe6af2a4c5a818533c4efc2c54904e30c072cdf93ec7a37ac3782&amp;smart=true&amp;width=660&amp;height=385" type="image/jpeg" height="385" width="660"><media:description type="plain"><![CDATA[Maradona y Messi, unidos en las alturas; una imagen de La Capilla Sixtina del fútbol (o también, La creación del fútbol), obra del artista argentino Santiago Barbeito realizada en el Club Sportivo Pereyra, de Barracas]]></media:description><media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Twitter</media:credit></media:content></item></channel></rss>